Decidí unirme a la protesta y, aunque acudí yo sola, allí me sentí muy integrada. Jamás había tenido la oportunidad de vivir en primera persona algo así, centenas de personas reclamando sus Derechos como ciudadanos. Lo mejor de todo fue ese sentimiento revolucionario que fue capaz de unir a personas muy diferentes, pero con un objetivo común, hacerse notar. Yo vivo en una ciudad pequeñita, y me sorprendió la cantidad de gente que se unió a la manifestación. Recuerdo que al llegar tuve que decidir dónde me situaría, y tomé la decisión de unirme al Bloque Crítico. Simplemente no podría haber elegido mejor.
Foto de la manifestación en Madrid. Fuente: http://cgtjardineria.wordpress.com/
En realidad sé que fue una manifestación normal, todo normal, pero me marcó mucho, ¿sabéis? No puedo esperar a irme a estudiar a Madrid y una vez allí participar de forma mucho más activa en este tipo de asuntos.
En otro orden de cosas, al contrario de lo que pensaba mucha gente, yo no vi a nadie armado, y mucho menos amenazando a aquellos comercios que decidieron abrir. Ese tipo de cosas decimonónicas de los palos y piedras se quedaron allí mismo, en el siglo XIX. Si no tuviésemos motivos suficientes para protestar, quizás si recurriríamos a la violencia, pues necesitaríamos un falso argumento para hacer legítmia nuestra lucha, pero las únicas armas que poseemos son nuestros ideales y lo único que usamos para defndernos es nuestro sentido comúin, aquello que les falta a quienes han aprobado la Reforma Laboral. De todas maneras, la Policía tuvo que poner su granito de arena, amenazando a una persona con quitarle la cámara de fotos si no borraba una foto en la que salían algunos agentes de fondo. Y me pregunto yo, si es su trabajo y están orgullosos de lo que hacen, ¿por qué no se destapan la cara? ¿Por qué no podemos ver todos lo que está detrás de un uniforme al servicio del 'orden y la ley' ? Son cosas que no puedo entender pero, por suerte, aunque estas armas del gobierno estén siempre dispuestas a disparar, no podrán acallar voces como la mía, como las nuestras.
He aquí una cita de Herbert Marcuse, "Por muy pacíficas que sean o vayan a ser nuestras manifestaciones, hemos de contar con que se les opone la violencia de las instituciones"
Por desgracia, hay personas que se empeñan en desmoralizar. Apenas saben lo que está pasando, pero sí saben de antemano que no vamos a conseguir nada con huelgas y manifestaciones. Está claro que si todos pensasemos así no conseguiríamos nada de nada, pero tenemos algo mucho más fuerte que dogmatismos absurdos y juicios vacíos, que es la ilusión. Pero es cierto, quizás toda esta gente tenga razón; a lo mejor así no conseguimos nada, necesitamos algo más fuerte, algo que quizás esté por llegar, y que está más que justificado en este momento, una Revolución. Sin embargo, aún no estamos preparados para ello, nos queda aún crear más conciencia social y colectiva. Si cada uno fuese capaz de iluminar a una sóla persona, ya seríamos el doble, ¿no? Basta con salir ahí fuera y animar a la gente a unirse, a luchar por su dignidad.
Para finalizar, me gustaría dejaros con un vídeo que explica la Reforma de una manera clara y directa:
"La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema" Woody Allen.
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